Un particular tren que recorrer la Patagonia de Argentina

por el 1 Marzo 2017

Un viejo tren que regresa

En otras ocasiones nos hemos referido a la ‘Trochita’, un pintoresco tren que recorre la patagonia de Argentina, hoy queremos contarte que el tren volvió a las vías de Río Negro. Este antiguo tren, cuya vía mide apenas unos 75 centímetros no recorría el territorio rionegrino desde hacía varios años, únicamente se desplazaba por la vecina provincia de Chubut, afortunadamente eso ha cambiado y se ha extendido su recorrido.

La Trochita unió por última vez la localidad de Jacobacci con Esquel en la década del 90, en su época el recorrido tardaba unas 20 horas atravesando distintos paisajes llenos de nieve, con grandes vientos. El tren tenía una estructura vieja y muy precaria, tomarlo era toda una aventura. En el momento en que se suspendió el recorrido las viejas locomotoras se repartieron entre los gobiernos de Chubut y Rio Negro.

La Trochita unió por última vez la localidad de Jacobacci con Esquel por última vez en la década del 90.

La construcción de este tren económico nos remonta al año 1922 cuando se compraron las locomotoras a empresas alemanas y estadounidenses, los vagones, por su parte, eran de origen belga. Tuvieron que pasar varios años, hasta que en 1945 se logró realizar el primer viaje en el que se unía Ingeniero Jacobacci (Provincia de Río Negro) con Esquel (Provincia de Chubut). En recorrido de 400 kilómetros en una geografía nada amable.

La locomotora funcionó por muchos años a carbón, en la actualidad lo hace con gasoil, manteniendo el viejo sistema de tuberías por donde pasa el agua generando el vapor pasa que pueda funcionar. Se estima que el costo para su movilización es alto, se requiere unos 14 litros de gasoil por cada kilómetro que tiene que recorrer.

Actualmente la Trochita es tomada como un bonito paseo turístico. El tren avanza a unos 30 kilómetros por hora, es normal ver a su guarda, vestido de manera tradicional quien pide el ticket de viaje y lo perfora como se hacía en las viejas épocas.

Actualmente tiene dos vagones de primera clase, con sus butacas tapizadas en cuero, y un vagón de clase económica, con los reconocidos bancos de madera, muy parecidos a los que tenían los trenes originales. Aun se mantienen los detalles de bronce en las ventajas, los guardaequipajes en su parte superior las salamandras de hierro en cada vagón. Los espacios son realmente reducidos,. El pasillo es muy angosto y así alguien quisiera acostarse en el piso seguramente de pared a pared no llegaría a extenderse.

En su época era la única manera de viajar de los pobladores de la zona, actualmente solo es tomado con fines turísticos Darío Dukart, gerente comercial de Tren Patagónico considera que: “El encanto de este viaje es el mantenimiento del tren que está en su estado original, como hace 50 años”.

Vía | La Nacion
Foto | FLickr – Lui di giorgio

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