Así se celebra la Navidad en Bulgaria

por el 10 Diciembre 2016

Bulgaria es un país con unas peculiares tradiciones por Navidad

Hoy vamos a conocer como se celebra la Navidad en Bulgaria. Un país que, como todos los que estuvieron bajo un régimen comunista, celebraba unas fiestas navideñas encubiertas, al punto de que no tenían lugar ni el día 24 ni el día 25, sino el 26 de diciembre. Esa fecha se ha mantenido en la actualidad, por lo que resulta que en este país se guardan dos días festivos seguidos.

Durante la cena de Nochebuena sólo se sirven platos de verdura

Como buen país de tradición ortodoxa, manda que durante cuarenta días antes de Navidad no se coma carne, pescado o lácteos. La verdad es que hoy día la tradición no se lleva a rajatabla, pero sí va a ser muy difícil encontrar platos que no sean de verdura durante la cena de Nochebuena. Digamos que son unas navidades prácticamente veganas, para que se entiendan.

La costumbre dicta que se tiene que servir a la mesa una buena cantidad de platos, siempre en número impar, y que deben ser probados por todos los comensales, tanto por respeto al anfitrión como por superstición. Ya en el 25 de diciembre, día en el que también se entregan los regalos, se puede comer carne y lo normal es que ese día se hagan barbacoas y se coma a lo grande. De hecho, tradicionalmente se le llamaba el día de la matanza.

Los búlgaros son muy de pasar las navidades en casa y con los suyos, al igual que la fiesta de Año Nuevo. Toda la familia se reúne también para cenar juntos la última noche del año, una cena que, ya superada la restricción cárnica, tiende a ser también bastante copiosa y con bastantes platos. A medianoche, los fuegos artificiales marcan la llegada del nuevo año, y los jóvenes de las grandes ciudades como Sofía buscan las fiestas.

El survakane es una de las tradiciones bulgaras que todavía perduran

A la mañana del día uno, los niños cumplen con la tradición del survakane. Los más pequeños de la casa, armados con una ramita decorada, van golpeando en la espalda a los mayores, que a cambio de este gesto cariñoso que se supone trae buena suerte y buenos augurios, ofrecen un pequeño regalo, normalmente algo de dinero. No me extraña que les encante esta tradición.

Aquí concluyen las fiestas navideñas en Bulgaria, aunque todavía resta el día 6 de enero y la fiesta de la Epifanía. No hay regalos por entonces, pero sí una costumbre de lanzarse al agua, ya sea al mar, a un río, un lago o un embalse, y rememorar el bautizo de Jesús. Sólo que con el detalle de que en enero y en Bulgaría ya pueden imaginar a qué temperatura suele estar el agua.

Foto 1 | Flickr – Vassil Tzvetanov

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