La Ruta de los Pueblos Blancos de Cádiz

por el 21 Octubre 2016

Arcos es uno de los pueblos blancos de Cádiz

Cuando uno piensa en la provincia de Cádiz, piensa principalmente en playa y vacaciones. Piensa en las playas de arenas blancas que se extienden entre Chiclana y Conil, en las olas y el surf de Tarifa, en la marcha de sitios como Los Caños de Meca, en las fiestas de la capital …

Pero la provincia gaditana, al interior de la misma, se esconde una zona de sierra que también merece mucho la pena conocer, como alternativa turística fuera del verano. Recorrer las carreteras de esta zona e ir visitando y conociendo los pueblos que se nos aparecen en el camino es lo que se llama seguir la Ruta de los Pueblos Blancos.

Pueblos Blancos porque estas poblaciones, en su mayoría de origen árabe aunque casi todas con una historia mucho mayor, destacan por ese color. El color de la cal sobre las fachadas de las casas, una medida tomada desde tiempos inmemoriales para poder combatir y repelir el calor.

Hay dos rutas principales que te llevarán a conocer hasta casi una veintena de poblaciones:

  • La primera recorre el norte de la serranía de Cádiz, partiendo desde Arcos y pasando por los pueblos de Algar, Bornos, Espera, Villamartín, Algodonales, El Gastor, Olvera, Torre Alháquime, Setenil de las Bodegas y Alcalá del Valle, donde finalizaría.
  • La otra, partiendo también desde Arcos de la Frontera, baja al sur a la altura de Villamartín, pasando por Prado del Rey y adentrándose en el Parque Natural de la Sierra de Gazalema, visitando los pueblos de El Bosque, Ubrique, Benaocaz, Villaluenga del Rosario, Grazalema, Benahamoma y Zahara de la Sierra.

Ubrique, pueblo blanco en la sierra de Cádiz

¿Qué se puede ver y hacer en esta Ruta de los Pueblos Blancos?

La mayoría de los pueblos, pese a ser pequeños, presentan un importante patrimonio histórico que los hace muy interesantes. Encontraremos castillos en pueblos como Espera, Olvera o Zahara de la Sierra, restos arqueológicos a las afueras de Villamartín o Algodonales, restos romanos en Ubrique o Prado del Rey … Más el encanto de perderse en las calles y los trazados irregulares tan típicos de estos pueblos.

Del patrimonio natural no crea que muy necesario señalar nada, pues es fácil de imaginar. Vías verdes y rutas de senderismo recorren toda la región mostrando todo tipo de encantos, como por ejemplo la Garganta Verde, en Grazalema, el curso del río Majaceite, en las cercanías de El Bosque, los miradores naturales que rodean Ubrique, o los bosques de pinsapos dentro de la Sierra de Grazalema.

Es una ruta para disfrutar en varios días, pernoctando en casas u hoteles rurales e intentado visitar y parar en todos los pueblos. Y es cada uno tiene su propio encanto, su secreto, sus tradiciones, y sus propios productos y delicatessens gastronómicas … Lógicamente, se puede hacer por libre, visitando los pueblos que apetezcan o nos hayan recomendado.

Foto 1 | Flickr – Anna y Michal
Foto 2 | Flickr – Jmiguel2

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