Macao y su mezcla luso-china: qué ver, qué probar y cuándo ir
Llegas a Macao esperando neón y rascacielos, y lo primero que te encuentra es un azulejo azul cobalto con el nombre de una calle en portugués. Largo do Senado, empedrado a la portuguesa con piedra calcárea blanca y negra, en pleno corazón de una ciudad china. Esa contradicción —que en realidad es una convivencia de casi cinco siglos— es la razón por la que vale la pena venir aquí y no solo a Hong Kong.
Que no te la cuelen: planifica bien tu viaje y evita estas estafas en tus vacaciones
Macedonia Central, el destino descubierto por los españoles para enamorarse de Grecia
Verano en Bruselas: flores, festivales y gastronomía típica