En la ciudad de Hamburgo puedes encontrar un lugar llamado Miniatur Wunderland, que viene a significar en español País de las Maravillas en miniatura. Si bien, este país de las maravillas no es el de Alicia, sino el de alguien al que le gustan mucho los medios de transporte, en especial el ferrocarril.
Dentro de la ciudad de Marsella existen diferentes barrios y calles realmente emblemáticas, una de ellas es el famoso Cours Julien, un lugar para que los turistas se puedan encontrar con todo tipo de actividades culturales, gastronomía y otras posibilidades, una calle emblemática desde hace muchos años. A través de ella se llega al teatro de los Bernardinos y está cerca de la plaza Jean Jaurés.
En Odense se puede disfrutar con paseos en diferentes puntos naturales y uno de los lugares recomendables es el Jardín HC Andersen, que es uno de los jardines más emblemáticos. Está en el centro de la ciudad y es un jardín que durante el siglo XIX estaba cerrado al público y no fue hasta 1942 cuando el público pudo conocer el parque tras una importante reconstrucción.