Volar con un bebé en brazos o con un niño de tres años que no entiende por qué no puede correr por el pasillo es un ejercicio de logística. Y la información que necesitas —cuánto equipaje puedes llevar sin pagar extra, si tienes derecho a una cuna a bordo, cómo se emite el boleto de un menor— rara vez aparece de forma clara en la web de la aerolínea.
Llegas con tiempo al aeropuerto, has pagado un vuelo de 19,99 € y, justo antes de embarcar, el agente de pista te pide meter la maleta en el medidor metálico. Si sobresale un centímetro, la tarifa extra suele rondar los 45-70 € en puerta. Esa escena, repetida cada día en Stansted, El Prat o Budapest Ferenc Liszt, es la razón por la que conviene mirarse las medidas antes de hacer el equipaje.
Cuando nos toca viajar, ya sea por trabajo o por vacaciones, siempre tenemos miedo de que pase una de las cosas más terroríficas que puede suceder: que nos desaparezca la maleta en el aeropuerto. Es una de las cosas más comunes que puede ocurrir y aunque las aerolíneas han mejorado mucho su control sobre el equipaje, siguen produciéndose estas cosas.
Cuando llega el verano, siempre nos encontramos con el mismo problema: nla hora de hacer la maleta para subir al avión. Y es que ya sabemos que la mayoría de viajeros prefieren viajar con la maleta en cabina y evitar el engorro (y el gasto) de facturar la maleta. Pero esto tiene un problema, porque hay que recordar que los controles del aeropuerto son bastante estrictos y hay muchas cosas que no pueden pasar por el control.
Uno de los temores a la hora de viajar es el perder la maleta, ya que por desgracia es normal que muchas personas conocen amigos o familiares que han tenido dificultades durante sus vacaciones a causa de la pérdida del equipaje. Se acaba de dar a conocer algunos datos sobre el informe SITA, donde se informa de las maletas perdidas por cada una de las compañías y sobre la manipulación del equipaje. Es un dato cuanto menos a tener en cuenta a la hora de pensar en viajar para elegir bien la compañía.