Gastronomía
Madrid en cuatro días: tapeo por barrios, museos y presupuesto realista
Madrid no se entiende en una tarde. Es una ciudad que cambia de piel cada pocos metros: pasas del bullicio de la Puerta del Sol al silencio de los patios del Barrio de las Letras en cinco minutos, y de las tabernas centenarias de La Latina a las galerías de Malasaña en otros diez. Cuatro días es el mínimo razonable para hacerse una idea sin acabar corriendo entre monumentos.