Costumbres y tradiciones
Ainsa, el balcón sobre el Pirineo aragonés donde aún se celebra La Morisma
Subes por la carretera N-260 desde Barbastro y, antes de entrar en Ainsa, hay un mirador improvisado donde casi todo el mundo para. Desde ahí se entiende el pueblo: una colina amurallada que se asoma sobre la confluencia de los ríos Cinca y Ara, con el macizo de la Peña Montañesa detrás y, al fondo, las cumbres del Pirineo. La parte vieja queda arriba; abajo, en el llano, está Aínsa nueva, donde aparcas y comes algo rápido si vas con prisa.
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