Ámsterdam para adultos: presupuesto real, etiqueta en cafés y barrios alternativos a Jordaan
Llegas a Centraal Station un martes por la mañana y lo primero que notas no son los canales, sino el zumbido de bicicletas cruzándose delante de ti con una precisión que asusta. Ámsterdam huele a agua estancada, a hojaldre de la panadería de la esquina y, según la hora y el barrio, a algo más herbáceo. La ciudad se recorre en horizontal, sin prisa, y castiga al que camina distraído por el carril bici.