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París para primerizos: cuánto cuesta un día real, propinas y costumbres locales
París se visita mal cuando se llega con la cabeza llena de postales. La ciudad funciona con sus propios códigos: un bonjour antes de pedir un café, un metro que cuesta más de lo que recuerdas y camareros que no esperan propina porque ya la cobran en la nómina. Si es tu primer viaje, lo útil no es saber dónde está la Torre Eiffel (la verás), sino cuánto vas a gastar de verdad y qué normas no escritas conviene respetar.