Cómo evitar el jet lag en vuelos transoceánicos: lo que funciona y lo que es mito
Aterrizas en Tokio a las siete de la mañana después de catorce horas de vuelo. El cuerpo te dice que es medianoche, el sol te dice lo contrario, y tienes una reunión a las diez. Esa disonancia entre tu reloj interno y el de la ciudad nueva es el jet lag, y aunque no se puede eliminar del todo, sí se puede domar.