Escapada por Grecia para disfrutar del otoño
Grecia es uno de los destinos más deseados de Europa gracias a sus playas, sus islas y su enorme patrimonio histórico. Sin embargo, el otoño ofrece una oportunidad única para recorrer sus rincones con mayor tranquilidad, temperaturas suaves y un ambiente más auténtico. Lejos de las multitudes del verano, el país se convierte en un lugar ideal para descubrir paisajes, ruinas antiguas, pueblos con encanto y tradiciones locales.Aquí te presentamos algunos de los rincones más especiales de Grecia para conocer en otoño.
La capital griega es un lugar imprescindible en cualquier época, pero en otoño la experiencia cambia por completo. Podrás recorrer la Acrópolis y el Partenón sin el calor intenso del verano y sin las aglomeraciones habituales. Además, los barrios como Plaka y Monastiraki se vuelven aún más agradables para pasear entre cafés, tiendas de artesanía y tabernas tradicionales.
Los monasterios de Meteora, situados sobre imponentes formaciones rocosas, son uno de los paisajes más espectaculares de Grecia. En otoño, los colores dorados y rojizos de los bosques que rodean la zona hacen que el lugar parezca sacado de un cuento. Además, el clima fresco es perfecto para hacer senderismo y explorar los miradores naturales.
En el Peloponeso, Nafplio es una de las ciudades más románticas de Grecia. Su casco antiguo con calles empedradas, fortalezas venecianas y vistas al mar se disfruta aún más en otoño, cuando el turismo es menor y la atmósfera se vuelve más tranquila. Pasear por la fortaleza de Palamidi al atardecer es una experiencia inolvidable.
En la región de Epiro, los pueblos de Zagori son un secreto bien guardado. Construidos en piedra, rodeados de bosques y montañas, en otoño muestran su cara más mágica. La zona es perfecta para hacer excursiones por el desfiladero de Vikos, considerado uno de los más profundos del mundo, mientras se disfrutan los colores de la estación.
La isla de Creta no solo es atractiva en verano. En otoño, las temperaturas siguen siendo agradables y es posible disfrutar de sus playas casi en soledad. Además, es la mejor época para recorrer el Palacio de Knossos, descubrir pueblos tradicionales y degustar productos de temporada como la miel, el aceite de oliva y los vinos locales.
Aunque en verano es una de las islas más concurridas, en otoño Santorini recupera parte de su calma. Es la mejor época para recorrer Oia y Fira sin prisas, disfrutar de sus atardeceres icónicos y explorar sus senderos volcánicos con temperaturas más suaves. Además, los precios de alojamiento suelen ser más bajos que en temporada alta.
Comentarios cerrados