Alcalá del Júcar: un pueblo colgado en la roca
Viajar a Alcalá del Júcar tiene sentido si buscas un destino de interior que se recorre a pie, sin prisas, con vistas que parecen imposibles: casas blancas incrustadas en la ladera y un río que dibuja el valle. Este pueblo de Albacete destaca cuando apetece una escapada corta, fotogénica y con planes variados, desde caminar junto al agua hasta asomarse a cuevas excavadas en la roca. No es un lugar de “checklist” acelerada; funciona mejor cuando se visita con curiosidad y algo de margen para perderse por sus cuestas.