El Puente Mager de Amsterdam, su historia y su romántica tradición

Escrito por: Xavi    15 febrero 2013     2 minutos

Una ciudad rodeada de canales como Amsterdam tiene, irremediablemente, muchos puentes, cada uno con una historia por detrás. De entre todos, probablemente el más famoso es el puente Mager, o Magere Brug en neerlandés, un puente levadizo sobre el Amstel, el canal más importante de la ciudad, con una historia y una tradición que merece la pena conocer.

Comenzamos por un resumen de su historia, que es bastante larga, pues el puente existe desde el siglo XVII. No el actual claro está, pues éste que veis ahora es mucho más moderno, concretamente de después de la Segunda Guerra Mundial. Entre medias hubo otro puente, de finales del siglo XIX, hasta que fue destruido durante el conflicto bélico.

Ese puente del siglo XIX se construye para sustituir al viejo puente, no porque estuviera en mal estado sino simplemente porque no daba abasto al tránsito de personas. Se dice que el puente era tan estrecho, y de ahí vendría su nombre pues Magere significa delgado, que la gente tenía que pasar de una en una y de ahí que se tuviera que cambiar.

Hay otra historia, o más bien leyenda, que dice que el nombre corresponde no a la palabra magere en sí y sí al apellido de dos hermanas, las hermanas Magere. Cuenta la historia que cada hermana vivía en una casa a cada lado del canal Amstel, frente por frente, y para evitar tener quedar rodeos se construyó un puente pequeño para que pudieran visitarse. Hay que señalar que ahora tampoco es que sea muy ancho, la verdad.

Mucho más conocida que todas estas historias es la tradición que pesa sobre este puente. Se dice que las parejas que se den un beso bajo el puente permanecerán unidas para siempre. Así que ya sabéis, enamorados, hay que dar un paseo en barco por los canales y cumplir con esta tradición tan típica de Amsterdam, a ver si funciona.

Foto | Flickr – NH53


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