La ciudad de Ottawa alberga una serie de museos interesantes y uno de ellos es el museo Canadienses de la Guerra, un lugar sin duda diferente que está entre los más antiguos al inaugurarse en 1880, aunque el edificio en el que se encuentra se inauguró en 2005, con diseño de Moriyama y Teshima junto con Griffiths Rankin Cocine.
Cerca de la ciudad de Viena nos encontramos con una serie de templos religiosos muy antiguos y uno de ellos es la iglesia de San Nicolás, en este caso se encuentra en Inzersdorf. Estamos ante una de las iglesias más antiguas y mejor conservadas de Austria, una localidad cuyo aliciente principal es conocer esta construcción religiosa.
Ir de los barrios altos a los bajos, o viceversa, en Lisboa suponía un problema que a principios del siglo XX empezó a encontrar solución. Gracias al ingenio de Raúl Mesnier du Ponsard, se construyeron en la ciudad una serie de funiculares y elevadores que hicieron mucho más llevadero a los lisboetas el moverse por la ciudad.
La ciudad pesquera de Marsaxlokk es uno de los puntos turísticos interesantes de Malta y durante la visita se puede disfrutar de toda la esencia de su gastronomía en el famoso mercado de los domingos, al que suelen acudir tanto los ciudadanos de la zona como los turistas. Está a unos 30 minutos de La Valeta, con la posibilidad de hacer una excursión en autobús para conocer este mercado y la ciudad.
Cuando se visita Madríd, se habla siempre de varios platos que no se deben dejar de degustar. Uno de ellos es el bocadillo de calamares, una delicia que se suele consumir en muchos bares, de pie y de manera informal. Otro son los célebres callos a la madrileña y no hay que olvidar el castizo cocido madrileño, un plato contundente que debe de estar en el menú de invierno en cualquier casa de la capital.