En la ciudad de Galway una de las construcciones que se pueden ver es el castillo de Lynch. Se trata de un edificio emblemático que tiene en estos momentos la función de albergar un banco pero que anteriormente pertenecía a una de las tribus que se encontraban en esta zona de Irlanda, ubicado a unos 10 minutos de la catedral de la ciudad.
En la ciudad de Gyor una de las opciones para poder conocer este destino es disfrutar con el Centro Comercial Árkád, que es una de las posibilidades para los que buscan hacer algunas compras, encontrar locales donde comer y también sitios para poder adquirir algún que otro souvenir. Es un lugar abierto desde 2006 que se ha convertido en una de las opciones para los húngaros y también para los turistas extranjeros.
Uno de los lagos recomendables y famosos en Bélgica es el lago Warfaaz, que se encuentra ubicado en Spa, justo a las afueras de esta popular ciudad gracias a la Fórmula 1 y a sus aguas termales. Es un lago artificial que está rodeado por una zona boscosa muy densa y conocida entre los belgas y turistas.
Seguro que es uno de los puntos turísticos más importantes de Nueva York. Se trata de Rockefeller Center, un conjunto de 19 edificios situado entre las calles 48 y 51. Fue construido por el magnate del petróleo John D. Rockefeller y terminado por su hijo en el año 1937, por lo que lleva el nombre de la familia. El millonario quería que se alzara como uno de los puntos importantes de la economía de la ciudad, por detrás de Wall Street.
La ciudad de Bochum es una de la más importantes de la Cuenca del Rhur, la región más industrializada de Europa. Como la minería fue en su día el principal motor de esta industrialización, es de lógica que en esta ciudad se encuentra uno de los mayores museos del mundo dedicado a este antiguo oficio.
En la ciudad de Mounlins uno de los museos interesantes es el conocido como CNCS o Centro Nacional del Traje de Escena, un museo que se inauguró en julio de 2006 por Renaud Donnedieu de Vabres y el modista Christian Lacroix. Es un edificio restaurado tras la guerra por François Voinchet y un interior diseñado por Jean-Michel Wilmotte y Jacques Brudin. Está en Route de Montilly, a 5 minutos de la catedral de la ciudad.