Descubre rincones únicos en Praga este verano

Descubre rincones únicos en Praga este verano

Escrito por: Juan Luis   2 minutos

Ahora en verano es interesante conocer rincones atractivos de la famosa ciudad de Praga.

Praga, la capital de la República Checa, es una de las ciudades más visitadas de Europa. Sus calles empedradas, la majestuosa Plaza de la Ciudad Vieja, el Puente de Carlos y su imponente castillo la convierten en un destino irresistible. Sin embargo, en los meses de verano, estos lugares icónicos suelen estar abarrotados de turistas.

Escondido en el barrio de Malá Strana, el Jardín Vrtba es uno de los jardines barrocos más bellos de Europa, aunque sorprendentemente pasa desapercibido para muchos viajeros. Sus terrazas llenas de esculturas y su diseño simétrico ofrecen una atmósfera tranquila, perfecta para descansar en un caluroso día de verano. Desde aquí también se obtienen vistas únicas de la ciudad.

Prague

La mayoría de los visitantes se concentran en el Castillo de Praga, pero Vyšehrad, una antigua fortaleza sobre el río Moldava, es igual de fascinante y mucho menos concurrida. Sus murallas, jardines y la iglesia de San Pedro y San Pablo crean un ambiente especial. Además, el cementerio de Vyšehrad guarda las tumbas de grandes figuras checas, como el compositor Antonín Dvořák.

A pocos kilómetros del centro, se encuentra este enorme parque natural que parece sacado de un cuento. Divoká Šárka ofrece senderos, acantilados, pequeños arroyos y hasta zonas de baño para refrescarse en verano. Es ideal para quienes desean escapar del bullicio urbano sin salir de la ciudad.

Aunque no es del todo desconocida, la Biblioteca de Strahov recibe muchos menos visitantes que otros puntos de interés. Sus salas barrocas con techos pintados y estanterías repletas de antiguos volúmenes son un espectáculo visual. Para los amantes de la historia y la literatura, es una parada imprescindible.

Ubicada junto al Puente de Carlos, pero misteriosamente poco transitada, la Isla de Kampa es uno de los rincones más románticos de Praga. Sus callejones tranquilos, sus molinos antiguos y su pequeño parque ofrecen un respiro del turismo masivo. Además, aquí puedes admirar las famosas esculturas de bebés gigantes del artista David Černý.

Cerca del Parlamento checo se encuentra el Jardín de Wallenstein, un espacio renacentista donde pasear entre estanques, estatuas mitológicas y pavos reales que se pasean libremente. A pesar de estar en pleno centro, suele pasar desapercibido, lo que lo convierte en un lugar perfecto para descansar en un día caluroso.

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