Cuatro motivos por los que no cambiar el asiento en un vuelo
Cuando se vuela, muchas veces no tenemos intención de buscar un asiento en concreto y solemos aceptar el que nos toca en suerte. Si viajamos en compañía, procuramos buscar asientos contiguos para estar junto a esa persona o personas con las que viajamos. Si queremos un asiento en particular, lo buscamos y si hay que hacer un gasto extra, pues quizá hay que hacerlo. Pero en ocasiones nos encontramos con que alguien quiere cambiarnos el asiento en el avión.
Que no te la cuelen: planifica bien tu viaje y evita estas estafas en tus vacaciones
Macedonia Central, el destino descubierto por los españoles para enamorarse de Grecia
Verano en Bruselas: flores, festivales y gastronomía típica