El Nido del Águila en Berchtesgaden (Kehlsteinhaus)

por el 6 Noviembre 2012

Nido del aguila
Diferentes personajes han dejado su huella en la historia, unas veces para bien y otras, por desgracia, para mal. Uno de los personajes del siglo XX es, sin duda, Adolf Hitler. No vamos a hablar de él en nuestro post pero si de un lugar que le perteneció durante un tiempo: el Nido del Águila.

En los Alpes de Baviera se encuentra la localidad de Berchtesgaden, cerca de la frontera con Austria, a 30 kilómetros de Salzburgo y a 180 al sudeste de Munich. Esta zona es llamativa por sus excelentes paisajes y por sus innumerables montañas. Uno de los picos más destacados que posee es la montaña Kehlstein, con 1835 metros de altura sobre el nivel del mar, donde se encuentra el famoso Nido de Águila o Kehlsteinhaus.

El Kehlsteinhaus fue un regalo para Hitler en su 50 cumpleaños, pagado con dinero del Partido Nazi. Un retiro para él en plena montaña, al cual se accedía mediante un elevador que estaba cubierto de oro. Berchtesgaden se convirtió en lugar de residencia de muchos líderes importantes nazis.

Su construcción duró alrededor de 13 meses, finalizando en 1939. Un camino de 6,5 kilómetros lleva hasta la casa en la montaña. Camino que costó, en su momento, 30 millones de marcos (unos 150 millones de euros). El elevador al que hacíamos referencia antes recorre los últimos 124 metros hasta el interior del chalé.

Aunque se pensaba que sería lugar de descanso para el líder nazi, la realidad es que Hitler apenas si estuvo en diez ocasiones residiendo en ella. Fundamentalmente la utilizaba para reuniones con dignatarios y diplomáticos que lo visitaran. No más de 30 minutos permaneció Hitler en cada una de sus apariciones en el Kehlsteinhaus. Visitaba más el pueblo que su propia morada.

Quizás ese sea buen motivo para no tomar el Nido del Águila como una edificación o lugar relacionado íntegramente con los nazis y con su líder, sobre todo para que pueda seguir manteniendo el aspecto actual de atracción turística que hace que lo visiten muchas personas a lo largo del año, especialmente ingleses y norteamericanos.

Se ha convertido en restaurante pero sobre todo es visitado por el interés histórico que simboliza y que suscita en muchas personas. Se puede acceder al Kehlsteinhaus desde el pueblo, durante un recorrido a pie de 2 horas, o por autobús. Al pie de la cuesta de acceso, se puede leer un recordatorio sobre las malvadas acciones de Hitler en aquellos años. Recorridos informales son ofrecidos a los turistas en idiomas que no sean el alemán, supuestamente para evitar conflictos con partidarios nazis de la actualidad. Las habitaciones del Kehlsteinhaus pueden ser examinadas, incluido el estudio de Hitler que se ha convertido en bodega para la cafetería. Puede ser visitado de mayo a octubre.

Vía | Wikipedia
Foto | flickr-iamkaspar

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