Setenil de las Bodegas, un curioso entramado urbano adaptado al entorno

PodrÃamos hablar del patrimonio de Setenil de las Bodegas, de su castillo/fortaleza nazarà del siglo XIII, de sus ermitas o sus puentes medievales o incluso de sus cuevas probablemente habitadas por nuestros antepasados prehistóricos. Pero la verdad es que si algo destaca en Setenil es su entramado urbano, el pueblo en sà ya es suficiente reclamo para los turistas.
Incluido en la “ruta de los pueblos blancos” de Andalucia, Setenil debe su encanto a las erosiones sobre la roca ocasionadas por el paso del rÃo Guadalporcún. Tras el paso de los años, la erosión del agua hizo que la roca de la montaña se encorvase formando una especie de techo. Los habitantes de Setenil no dudaron en adaptarse a su entorno y aprovecharlo para sus viviendas.
De esta manera, la parte baja del pueblo está unida a la roca literalmente. La roca ha servido como paredes traseras de las casas e incluso en ciertos tramos también de techo. Hay un tramo donde es imposible ver el cielo paseando por las callejuelas ya que la roca hace de techo uniendo las casas de un lado y las del otro.
Asà pues, además de ser un lugar donde descubrir bellos paisajes y realizar actividades relacionadas con la naturaleza, Setenil te ofrece la posibilidad de realizar la ruta de las tapas para al mismo tiempo ir conociendo los rincones más fascinantes del municipio. Charlar en una de las tantas terrazas de los bares con una compañÃa grata y simplemente dejar pasar el tiempo sin preocuparnos de nada más es una de las mejores maneras de disfrutar en Setenil de las Bodegas.
VÃa | Turismo Setenil
Foto | Flickr-Maesejose




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