Las Iglesias Barrocas de Filipinas, Patrimonio de la Humanidad

por el 2 octubre 2016

La Iglesia de San Agustín es el edificio más antiguo de Manila

En Filipinas hay un conjunto de iglesias que están catalogadas como Patrimonio de la Humanidad y que reciben el nombre las Iglesias Barrocas. Estas iglesias, cuatro concretamente y cada una en una ciudad de este país asiático, son únicas en el mundo ya que tienen un estilo arquitectónico especial, un barroco europeo pero con reminiscencias de los artesanos orientales que trabajaron en su construcción.

A continuación, vamos a conocer estas cuatro Iglesias Barrocas, estas rarezas arquitectónicas, siguiendo el orden cronológico en el que se construyeron:

Iglesia de San Agustín (Manila)

Esta iglesia de la capital del país se construyó a finales del siglo XVI, apenas los españoles colonizaron la isla. Con tanta antigüedad, no sólo se trata de la iglesia más vetusta, sino también del edificio más antiguo que hay en todo Filipinas. Y se diría que es un milagro que este templo haya seguido en pie, después de haber sufrido varios terremotos y después de haber pasado varias guerras, sobreviviendo a la casi destrucción de la Manila de intramuros durante la Segunda Guerra Mundial.

Iglesia de San Agustín (Paoay)

En la localidad de Paoay, dentro de la provincia de Ilocos del Norte, encontramos otra iglesia dedicada a San Agustín, que no sólo forma parte de este conjunto de las Iglesias Barrocas, sino que se podría decir que es el mejor ejemplo de lo que representan. La iglesia se construyó entre finales del XVII y principios del XVIII y presenta paredes de gran espesor y unos grandes contrafuertes a lo largo de la nave principal, todo en vista de que pudiera resistir del mejor modo posible los terremotos.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Santa María, localidad de la provincia de Ilocos del Sur, cuenta con otra de estas iglesias que no sólo es su gran atractivo turístico, sino también el mejor recuerdo de lo que fue el periodo de dominación española en Filipinas. A diferencia de lo que suele ser habitual, esta iglesia de gran tamaño se levantó sobre una colina y hasta se rodeó de muros en el siglo XIX, por lo que desde ella no sólo se ejerció el poder eclesiástico sino que también sirvió como atalaya y cuartel militar.

Iglesia de Santo Tomás de Villanueva

La última de este cuarteto de iglesias, siguiendo orden cronológico, es la Iglesia de Santo Tomás de Villanueva, que se encuentra en Miagao, provincia de Iloílo. Construida desde 1787 y finalizada diez años más tarde, dada su ubicación, en una ciudad en constante conflicto por entonces, se construyó también con gruesos muros para que hiciera las veces de cuartel en caso de necesidad, y de hecho a la iglesia y a sus atalayas (una más alta que la otra, por cierto) todavía se las conoce como La Fortaleza.

Foto | Flickr – Jorge Láscar

1 comentario en el artículo

  1. Andrea

    Es sorprendente el patrimonio que tiene Filipinas, maravilloso la verdad.

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