Castro Caldelas y el vino de la Ribeira Sacra: una visita complementaria a la ruta del Sil
Llegas a Castro Caldelas subiendo por carreteras que serpentean sobre el valle del Edo, y lo primero que aparece en el horizonte no es el pueblo, sino la torre del homenaje del castillo, plantada a unos 750 metros de altitud sobre un promontorio que domina la comarca. Debajo, los viñedos caen hacia el Sil en pendientes que rara vez bajan del 30% y que, en muchos tramos, superan el 60%.