La mejor escapada para conocer Islandia

La mejor escapada para conocer Islandia

Escrito por: Juan Luis   2 minutos

Islandia es excelente para poder conocer ahora en otoño y descubrir sus diferentes rincones.

Islandia es un destino que parece sacado de otro planeta: volcanes activos, glaciares inmensos, cascadas impresionantes y paisajes que cambian radicalmente según la estación. Aunque muchos viajeros eligen el verano o el invierno para descubrirla, la primavera (de abril a junio) o también el otoño, es una época ideal para disfrutar del país con menos turistas, días cada vez más largos y una naturaleza que comienza a despertar tras el invierno.

La capital islandesa es el punto de partida para casi cualquier viaje. En primavera y otoño, Reikiavik ofrece calles animadas pero sin el bullicio del verano. Es un buen momento para recorrer sus museos, como el Museo Nacional de Islandia o el Museo Marítimo, y pasear por el puerto o por la icónica iglesia Hallgrímskirkja. Además, en esta época los cafés y bares comienzan a llenar sus terrazas.

Church

Con el deshielo, las cascadas islandesas alcanzan su momento más espectacular en primavera y es interesante para conocer también en otoño. Entre las más recomendadas están: Seljalandsfoss, que permite caminar detrás de su cortina de agua. También la de Skógafoss, con su caída de 60 metros que suele mostrar arcoíris gracias al sol primaveral. En tu viaje no puede faltar Dettifoss, considerada la más caudalosa de Europa, ubicada en el norte del país.

El contraste entre el clima fresco de otoño y el calor de las aguas termales convierte esta experiencia en algo inolvidable. Más allá de la famosa Blue Lagoon, hay opciones menos concurridas como el Mývatn Nature Baths en el norte o la Laguna Secreta en Flúðir. Bañarse rodeado de paisajes verdes y cielos despejados es un plan perfecto para esta temporada.

La costa sur islandesa es uno de los tramos más fotogénicos del país, con playas de arena negra como Reynisfjara, glaciares como el de Vatnajökull y la laguna glaciar de Jökulsárlón, donde flotan icebergs que comienzan a romperse en primavera. Este recorrido se puede hacer en coche de forma independiente o en excursiones guiadas.

Aunque en invierno muchos caminos permanecen cerrados, en primavera y parte del otoño los fiordos occidentales empiezan a ser accesibles. Es una de las zonas más remotas y menos visitadas de Islandia, con paisajes salvajes, cascadas como Dynjandi y pueblos pesqueros llenos de encanto. Perfecto para quienes buscan una experiencia más auténtica y sin multitudes.

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