Paseo por la gastronomía otoñal de Portugal
Viajar a Portugal en otoño es una experiencia que va más allá de recorrer castillos, pueblos encantadores y paisajes costeros. Esta estación trae consigo una gastronomía rica en productos de temporada, donde las castañas, los vinos nuevos, los guisos y los postres tradicionales adquieren protagonismo. Descubrir los sabores otoñales portugueses es una forma única de acercarse a la cultura del país, que mezcla recetas sencillas con siglos de tradición.
El otoño en Portugal está marcado por el Magusto, una celebración popular ligada al Día de San Martín (11 de noviembre). En esta fecha, es tradición asar castañas en hogueras al aire libre y acompañarlas con vino nuevo o aguardiente. Caminar por las calles de Lisboa, Oporto o pequeños pueblos y sentir el aroma de las castañas asadas es una experiencia imprescindible de la temporada.
Uno de los platos más reconfortantes del otoño es el caldo verde, una sopa hecha con col gallega, patata y chorizo. Servida caliente, es un clásico de las reuniones familiares y festividades en esta época del año. Nada mejor que probarla en una tasca tradicional, acompañada de pan rústico.
Con la llegada del frío, la cocina portuguesa incorpora carnes de caza como jabalí, conejo o perdiz. En muchas regiones se preparan guisos contundentes que se combinan con hierbas aromáticas, vino tinto y legumbres. Son recetas perfectas para quienes buscan un sabor auténtico y rústico en su viaje.
El bacalao, presente en cientos de recetas portuguesas, también tiene un lugar especial en el otoño. Una de las más típicas es el bacalhau com natas, al horno con patatas y nata, que resulta especialmente reconfortante en los días más frescos.
En las zonas rurales de Portugal, el otoño es época de recolección de setas, que se incorporan en sopas, arroces y guisos. También es temporada de productos frescos como calabazas y boniatos, que se integran en platos dulces y salados. El otoño coincide con la época de probar el vino nuevo, que llega tras la vendimia. En las regiones vinícolas como el Douro o el Alentejo, es tradición acompañar el vino joven con castañas. También el aguardiente gana protagonismo en esta época, especialmente en las celebraciones del Magusto.
En esta estación se preparan postres como los sonhos (buñuelos espolvoreados con azúcar y canela), los pão por Deus (bollos dulces repartidos en el Día de Todos los Santos) y las tartas de calabaza o boniato. Estos sabores dulces están muy ligados a la tradición popular y a las festividades de noviembre.
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