Las selfies que destruyen arte

por el 31 Julio 2017

Lo malo de las selfies

Todos sabemos que, desde hace un tiempo, las selfies se han convertido en una moda que llegó para quedarse. Las mismas se volvieron como una parte de la cultura pop que comenzó a usarse y parece no tener fin, ni limitar las consecuencias. Lamentablemente varias personas murieron al querer tomarse una fotografía en zonas peligrosas o se colocaron en malas posturas perjudicando su salud. En otros casos las selfies generaron un daño a las obras de arte, destruyéndolas.

En el año 2016 un turista portugués debió cumplir una pena de cinco años de prisión después de que destruyó una escultura ubicada en la estación de trenes de Lisboa. Se trataba de una obra que representaba Dom Sabestiao, rey de Portugal entre los años 1557 y 1558. El joven intentó pararse sobre ella, lo que generó que se cayera al suelo y se rompiera en muchas partes. La obra aún está en restauración, pero el trabajo es tan complicado que no se puede decir cuento tiempo tardará en quedar en óptimas condiciones.

Un turista portugués debió cumplir una pena de cinco años de prisión después de que destruyó una escultura ubicada en la estación de trenes de Lisboa.

Otro caso que se tornó de público conocimiento se relaciona al de la escultura Chacán Pi, en el año 2014, un joven intentó sacarse una selfie simulando que iba a nacer de la escultura, pero quedó atrapado en ella, lo que generó que tuviera que recibir ayuda de los bomberos.

La obra había estado en el Instituto de Microbiología de la Universidad de Tubinga en Alemania, pero lo que generó que la pieza se volviera mundialmente famosa es lo ocurrido por este estudiante de Estados Unidos.

En el Museo Hirshhorn de Estados Unidos un visitante dio un mal paso intentando enfocar su cámara, sin poder verlo destruyó una calabaza punteada que pertenecía a la obra Infinity Mirrored Room, un trabajo que tenía un valor aproximado de medio millón de euros. Quien generó esto se tuvo que hacer cargo de una multa, del resto se ocupó el seguro.

Otro caso mundialmente famoso tuvo a la estatua de San Miguel, del siglo XVIII, como protagonista. La misma se encontraba en el Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa. El problema surgió cuando un turista buscó un buen ángulo caminando hacia atrás hasta chocar con la escultura, el daño fue tan grande que el director del museo consideró que no se podrá reparar.

Y, por último, nos referiremos a lo que le sucedió al sátiro ebrio, creada en el año 220 aC. Esta es una de las copias más costosas de Dionisio. Desde el año 2014 se encontraba en la Academia de Bellas Artes de Brea. La misma se vio perjudicada luego de que un joven se quiso tomar una selfie sentado en una de sus piernas. Al ser hueca, la pierna cedió dejándolo sin una de las extremidades.

Vía | Infobae
Foto | Pixabay – LubosHouska

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Utilizamos cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar la navegación, nuestros servicios y recoger información estadística. Al acceder a está aceptando su instalación y uso en los términos de nuestra política de cookies. Más información