Mogarraz y los retratos pintados en sus fachadas: la Sierra de Francia salmantina
Llegas a Mogarraz por una carretera de curvas cerradas, entre castañares y robledales, y lo primero que notas es que las casas te miran. Literalmente. Desde los muros de piedra y entramado de madera asoman cientos de rostros pintados: hombres con boina, mujeres con pañuelo negro, niños con la mirada seria de las fotos de carnet de mediados del siglo XX.