El Castillo de Bran, en Rumanía

por el 17 Septiembre 2016

Vista exterior del Castillo de Bran

El Conde Drácula es un personaje nacido de la pluma de Abraham Stroker a finales del siglo XIX. El escritor irlandés se inspiró en un personaje histórico (y en la leyenda que circulaba sobre él), el príncipe rumano Vlad III Draculea, para trazar algunos de los rasgos de este conde Drácula, el más famoso vampiro de toda la ficción.

Igualmente, Bram Stroker se inspiró en otro lugar de Rumanía para situar el hogar de este temible personaje: el Castillo de Bran. Según se dice de forma tradicional, el escritor irlandés se inspiró en esta edificación sita en la famosa región de Transilvania para describir el hogar del protagonista de su novela, pero esta relación realmente no es auténtica.

Y es que, en realidad, el Castillo de Bran no tiene nada que ver con el conde Drácula (lógicamente, ya que se trata de un personaje de ficción) ni tampoco con el personaje real, Vlad Draculea. De hecho, no hay evidencias claras de que este príncipe que vivió en el siglo XV llegara siquiera a pisar este castillo. Así pues, todo es producto de una leyenda, pero no una leyenda casual precisamente.

El Castillo de Bran ha sido señalado erróneamente como el Castillo de Drácula

Todo surgió décadas atrás, probablemente durante la época en la que gobernaba el general Ceaucescu y aprovechando el filón que había despertado el personaje de Drácula y la llegada a Transilvania de turistas siguiendo los pasos del monstruoso no muerto. Se extendió, intencionadamente, que este Castillo de Bran era el hogar del conde Drácula y surgió a su alrededor una explotación turística que, hoy en día, perdura aunque dejando claro que no tiene nada que ver con Drácula.

Las propias instituciones turísticas de Rumanía, de Transilvania y de Brasov, la ciudad más cercana, advierten que el Castillo de Bran no tiene nada que ver con Vlad Draculea. De hecho, avisan que si alguien quiere conocer el verdadero hogar de este personaje histórico ha de dirigirse al Castillo de Poenari, en las montañas Fagaras. Sin embargo, la leyenda, la historia errónea, todavía puede más.

Más de medio millón de personas al año se decantan por visitar el Castillo de Bran, a unos kilómetros de Brasov y a unas tres horas de camino desde Bucarest. El castillo abre todos los días para las visitas y los tickets de entrada tienen un coste de 35 leus rumanos, que al cambio vienen a ser unos 7’6 euros aproximadamente.

Web oficial | Bran Castle
Foto 1 | Flickr – Aleksandar Cocek
Foto 2 | Flickr – Javsmark

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