El Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas

El Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas

Escrito por: Xavi    15 Noviembre 2013     Sin comentarios     2 minutos

Resulta impresionante la vista del Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas. Sobre todo por su ubicación, enclavado en el cañón del río Guáitara, unos kilómetros a las afueras de la ciudad de Ipiales, en el departamento de Nariño, y a solo diez kilómetros de la frontera con el Ecuador. Una obra que los propios […]

Resulta impresionante la vista del Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas. Sobre todo por su ubicación, enclavado en el cañón del río Guáitara, unos kilómetros a las afueras de la ciudad de Ipiales, en el departamento de Nariño, y a solo diez kilómetros de la frontera con el Ecuador. Una obra que los propios colombianos califican entre las más audaces e ingeniosas del mundo arquitectónico.

Allí se venera a la Virgen de Las Lajas, una de las advocaciones marianas con más arraigo en Colombia (no en vano recibe al año miles de peregrinos desde el siglo XVIII). Se le dio este nombre ya que la imagen de la Virgen está pintada, de autor desconocido, sobre una piedra laja en el fondo de una pared del cañón del río de algo más de tres metros de alto por dos de ancho. La Virgen que aparece es la del Rosario, de pie sobre una media luna, y portando al Niño en sus brazos.

El santuario actual, que sustituyó a la vieja capilla del XVIII, fue construido en estilo neogótico a principios del siglo XX. De piedra gris y blanca, su altura es de casi cien metros y se accede a través de un puente de veinte metros de longitud y situado a cincuenta metros sobre el nivel del río. Impresiona llegar hasta aquí y comprobar los numerosos exvotos y placas que aparecen colgados por los alrededores del templo.

La Fiesta de la Virgen de Las Lajas comienza con el quincenario de la Virgen o vísperas de las fiestas, que tiene lugar del 1 al 15 de septiembre. Es el momento de celebrar la aparición de la imagen en el siglo XVIII a la indígena María Mueses de Quiñónez en las cercanías del actual templo, y son muchos los feligreses los que durante esos días peregrinan hasta el santuario.

Los días grandes de las fiestas son el 15 y el 16 de septiembre, además del Jueves Santo, momento en el que los peregrinos caminan a pie desde sus lugares de origen hasta el santuario.

Rodeando al santuario nos encontramos con un paraje de indudable belleza. Por algo está considerado este lugar como uno de los santuarios marianos más hermosos e impactantes de América.

Vía Wikipedia
Foto Aniara – Flickr


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