El río Senne, uno de los secretos de Bruselas

El río Senne, uno de los secretos de Bruselas

Escrito por: Xavi    16 septiembre 2014     2 minutos

La mayoría de las ciudades, en sus orígenes, o bien nacían en una zona poco accesible, por aquello de mejorar la defensa, o bien nacían junto a un río, por aquello de solucionar el problema del abastecimiento de agua. Bruselas, al igual que otras grandes capitales de Europa como Madrid, París o Roma, también nació al amparo de un río.

Ese río es el Senne, un río con sólo unos 100 kilómetros de longitud pero que pisa todas las regiones del país. Desde Valonia donde tiene su nacimiento, concretamente en Soignies, hasta Flandes donde desemboca sus aguas en el río Dyle, pasando por Bruselas. ¿Pero por qué parte exactamente de Bruselas?

Cualquiera que haya visitado la capital belga sin saber que tiene río me dirá que estoy equivocado, que no vieron ningún río. Y en parte tienen razón, porque prácticamente es imposible ver al Senne cruzar por Bruselas. Todo porque el río está cubierto, algo que ocurre, por ejemplo, en otra ciudad que nos pilla más cerquita, Granada, con el río Darro.

En los orígenes de Bruselas, el río Senne era parte importante de la ciudad. No sólo hablamos del abastecimiento de agua, sino también de lo fundamental que era para industrias importantes de la ciudad como los curtidores y los cerveceros. Pero el río también era la única vía por la que evacuar las aguas fecales y residuales. Así, llegamos al siglo XIX, en el que tras casi un milenio de vertidos realizados por una superpoblación el río era una auténtica cloaca.

Así las cosas, a los bruselenses no les quedó otra solución que cubrir el río. Las tremendas obras para tal fin se llevaron a cabo entre 1867 y 1871, en lo que iba a ser otra de las grandes transformaciones urbanísticas de esta gran ciudad.

Foto | Wikimedia Commons – Ben2

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